
Acusan a Del Río de fabricar complot para golpear a Uribe y reforzar su esquema de protección
noviembre 16, 2025
Gripen a precio de oro: Colombia pagó el triple y el Gobierno no explica nada.
noviembre 19, 2025Las movidas silenciosas del Frente Amplio: diálogos, fracturas y el reacomodo hacia la consulta del 8 de marzo.
En la política colombiana hay movimientos que se anuncian con estridencia y otros que se cocinan en silencio, en cafeterías discretas, chats cifrados y oficinas donde nadie admite haber estado. El llamado frente amplio, que pretende unificar al progresismo y sectores cercanos para la consulta del 8 de marzo de 2026, pertenece a esta última categoría: conversaciones que avanzan sin que nadie las confirme del todo, pero que todos saben que están ocurriendo.
Mientras el Pacto Histórico navega la incertidumbre jurídica por la falta de una decisión del CNE sobre su partido, sus principales figuras se han dedicado a mover fichas con precisión quirúrgica. La idea: evitar que la consulta del 8 de marzo sea una simple coronación del candidato cercano al presidente Petro y, en cambio, convertirla en un escenario de competencia real, amplio y con alianzas que hoy parecen improbables.
El detonante fue el anuncio de Iván Cepeda, quien aseguró haber sumado a un “sector representativo” del liberalismo al proyecto. Un mensaje que hizo ruido en La Calle 42 y en el búnker del liberalismo, donde las fracturas internas preceden incluso al ascenso de Petro al poder. Pero la posible llegada de liberales no es la única puerta abierta: el Partido de la U y la Alianza Verde también están haciendo cuentas sobre si les conviene o no aterrizar en esa coalición.
Cristo, Barreras, Romero: tres estrategias, un mismo tablero
Figuras como Juan Fernando Cristo, Roy Barreras y Camilo Romero han sostenido conversaciones cruzadas con Cepeda para leer el panorama. Cristo, cuyo movimiento En Marcha revivió jurídicamente gracias a una decisión reciente de la Corte Constitucional, insiste en la necesidad de un “acuerdo de mínimos” antes de lanzarse a una consulta que podría exhibir más divisiones que consensos.
Su preocupación es clara: ¿de qué sirve una consulta si los candidatos representan proyectos tan distintos entre sí? Cristo no quiere ser un relleno en una contienda que, si no se maneja, podría interpretarse como un intento por escoger el heredero del presidente.
Barreras, por su parte, se mueve como un político veterano que conoce los tiempos, las grietas internas y los puntos donde puede generar alianzas. Ha conversado con Petro, con Cepeda, con Samper y con Santos. Pero el ruido mayor está en su antigua casa: el Partido de la U, donde tres bloques internos se disputan su posible aval. Nadie lo dice en voz alta, pero la preocupación es evidente: ¿y si apoyan a Barreras y termina perdiendo frente a Cepeda? ¿Quedaría el partido amarrado a respaldar al candidato del Pacto Histórico?
La política, como el póker, tiene apuestas que nadie quiere mostrar antes de tiempo.
Los Verdes: una reunión que definirá medio tablero
Si la U está dividida, la Alianza Verde es un laboratorio de contrastes. En el mismo salón pueden encontrarse impulsores del Gobierno del cambio y opositores feroces. Allí, el aterrizaje al frente amplio será votado a mano alzada, y nadie se atreve a pronosticar el resultado.
El sector cercano a León Fredy Muñoz insiste en que el partido debe entrar al proyecto, pero figuras como “Jotape” Hernández, Katherine Miranda y Catherine Juvinao empujan en la dirección contraria.
La consulta del 8 de marzo podría incluir nombres como Cristo, Romero o incluso opciones nuevas como Maurice Armitage. Pero por ahora, en ese partido cada quien está defendiendo su visión de futuro.
El liberalismo: una potencia en pausa
En el Partido Liberal ocurre un fenómeno curioso: se habla más de lo que podría pasar que de lo que está pasando realmente. La reunión entre Álvaro Uribe y César Gaviria agitó rumores, pero en realidad no existen negociaciones formales entre sectores liberales y el frente amplio.
Fuentes internas lo dicen sin rodeos: “La estructura fuerte que apoyó a Petro en 2022 hoy está quieta. Y estamos decepcionados”. Aun así, movimientos en regiones como Cauca, Valle y Nariño muestran que hay bases que no han renunciado del todo al proyecto progresista.
Un reloj político que ya está corriendo
Los partidos tienen hasta el 8 de enero para inscribir a sus candidatos a la consulta. De ese proceso saldrá el nombre que representará al progresismo en la primera vuelta presidencial. Mientras la derecha y la centroderecha buscan unificarse, el frente amplio intenta responder la pregunta más difícil: ¿qué tan amplio es realmente?
Por ahora, la política colombiana avanza con su habitual mezcla de cálculo, ansiedad y silencios estratégicos. Lo único claro es que el 2026 ya comenzó, aunque muchos aún no lo quieran admitir.





