
Seguridad en Jamundí: Gobernadora confirma convenio para cámaras y refuerzo policial tras ola de violencia
noviembre 16, 2024
Vicky Dávila: De la crítica feroz a la búsqueda de poder, ¿un giro legítimo o una jugada política calculada?
noviembre 17, 2024Farc avanzan con poder en Jamundí: el rol del exalcalde en la crisis actual
La crisis de orden público y control territorial que enfrenta hoy el municipio de Jamundí, Valle del Cauca, tiene raíces profundas en decisiones —o la falta de ellas— durante la administración de su exalcalde Felipe Ramírez. A medida que se revelan más detalles de la actividad criminal en la zona rural del municipio, resulta evidente que muchos de estos problemas tienen su origen en una gestión marcada por la inacción frente al avance de grupos armados ilegales.
La controversia de las estaciones de gasolina
Uno de los puntos más críticos se relaciona con la instalación de estaciones de gasolina operadas por las disidencias de las Farc en las veredas La Liberia y La Cabaña. Según denuncias del congresista Christian Garcés, durante la administración de Ramírez se permitió el funcionamiento de una de estas estaciones, lo que facilitó el control de las disidencias en la región. Aunque el exalcalde sostiene que denunció irregularidades relacionadas con estas instalaciones, los líderes comunitarios y expertos en seguridad cuestionan por qué no se tomaron acciones más contundentes para detener a tiempo la consolidación de este dominio criminal.
Una carretera ilegal y su impacto devastador
La carretera que hoy construyen las disidencias de las Farc para conectar Jamundí con el Pacífico es otro ejemplo de cómo el problema se salió de control. Este proyecto ilegal no solo ha generado una deforestación masiva en la reserva de los Farallones de Cali, sino que también se ha convertido en un corredor estratégico para el narcotráfico. La construcción se ha llevado a cabo bajo la mirada impotente —o cómplice, según algunos— de las autoridades locales de la época, que no lograron detener la tala indiscriminada ni las actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
Retenes ilegales y control social
Durante su mandato, Felipe Ramírez enfrentó denuncias por la creciente presencia de retenes ilegales, patrullajes armados y el control social que las disidencias de las Farc impusieron sobre los habitantes rurales de Jamundí. En lugar de coordinar una respuesta contundente con las fuerzas de seguridad, su administración se limitó a trasladar las denuncias a instancias judiciales, lo que resultó insuficiente para contener el avance de los grupos armados.
Críticas fuera del cargo: ¿Un mea culpa tardío?
Hoy, fuera de la Alcaldía, Felipe Ramírez critica la problemática que dejó crecer durante su gestión. Argumenta que se hicieron denuncias ante la Fiscalía y se tomaron medidas, pero las pruebas presentadas, como las supuestas falsificaciones de licencias para la estación de gasolina, no explican por qué su administración no logró prevenir la consolidación de las disidencias en la región.
¿Hacia dónde va Jamundí?
El panorama actual de Jamundí refleja una realidad sombría: un municipio donde las disidencias actúan con impunidad, patrullando armados, exigiendo “carnés de movilidad” a la población y avanzando en sus actividades ilícitas. Las denuncias del exalcalde y otros actores locales llegan demasiado tarde para revertir el daño.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, ha señalado que se investigan las estaciones de gasolina y que las autoridades buscan frenar la carretera ilegal hacia el Pacífico. Sin embargo, el impacto de la inacción pasada deja un legado difícil de superar.
Jamundí es hoy un territorio donde los errores de ayer se traducen en sufrimiento para su población y un desafío mayúsculo para las autoridades actuales. Recuperar el control del municipio requerirá no solo voluntad política, sino un compromiso real y acciones contundentes para desmantelar el poder que las disidencias han consolidado bajo la sombra de administraciones ineficaces.





