
Videos del juicio Uribe: El material compartido entre abogado de Cadena y alias «Caliche»
marzo 9, 2025
Escándalo en el Gobierno Petro: ¿Tráfico de influencias en la DIAN?
marzo 10, 2025Libertad de prensa en riesgo: El modelo de control mediático en RTVC
El oscuro panorama de RTVC bajo Hollman Morris: entre censura y persecución política
RTVC, el sistema de medios públicos en Colombia, atraviesa una crisis sin precedentes bajo la gerencia de Hollman Morris. Las recientes denuncias de censura, vetos ideológicos y precariedad laboral han dejado en evidencia la degradación de un medio que debería ser el estandarte de la información plural y objetiva en el país. En lugar de ser un espacio de garantías para el periodismo, RTVC se ha convertido en un instrumento de propaganda gubernamental y en el escenario de disputas personales de su director.
Las cartas de despedida de periodistas con amplia trayectoria, como Juan José Macía y Carolina Bustamante, han expuesto el ambiente de hostigamiento dentro del canal. Ambos profesionales coincidieron en denunciar la falta de independencia editorial y el uso de RTVC como un altavoz exclusivo del Gobierno. La radio y la televisión públicas han pasado de ser una plataforma de información para toda la nación a un megófono que amplifica las posturas oficiales, excluyendo cualquier voz crítica o independiente.
Uno de los aspectos más alarmantes es la existencia de una «lista de vetos», en la que se excluyen sistemáticamente a figuras públicas que puedan representar una amenaza para la narrativa del Gobierno. Periodistas, académicos y políticos de centro y derecha han sido vetados de los espacios informativos de RTVC, mientras que críticos de la administración gubernamental, como Juanita Goebertus, Katherine Miranda y Angélica Lozano, han sido silenciados deliberadamente. Esta práctica no solo va en contra de los principios democráticos, sino que también atenta contra la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a recibir información diversa y equilibrada.
La censura no se limita a la selección de invitados en los programas. También se ha impuesto un control editorial que dicta cómo deben abordarse ciertos temas de interés nacional. Informes sobre el paro armado en Chocó, la crisis migratoria con Estados Unidos y las protestas de transportadores han sido filtrados para presentar versiones alineadas con la postura oficialista. Se ha llegado al extremo de amonestar a periodistas por invitar a fuentes que expresan críticas al Gobierno, exigiéndoles que preproduzcan entrevistas con el fin de evitar que «claven el puñal» a la administración actual.
Este panorama sombrío también se refleja en las condiciones laborales de los trabajadores de RTVC. La precarización del empleo es evidente con contratos de apenas dos o tres meses de duración, generando incertidumbre y temor entre los empleados. A pesar de que la administración actual ha promovido una reforma laboral en el Congreso con el objetivo de mejorar las garantías de los trabajadores colombianos, dentro del propio sistema de medios públicos se ha adoptado una práctica contraria, sometiendo a sus empleados a la inestabilidad y la presión política.
RTVC se encuentra en una encrucijada: continuar por la senda de la instrumentalización política o recuperar su papel como medio público al servicio de la ciudadanía. La libertad de prensa es un pilar fundamental de cualquier democracia, y su vulneración en un medio estatal es una señal de alerta que no puede ser ignorada. La comunidad periodística, los organismos de derechos humanos y la sociedad en general deben alzar la voz y exigir transparencia, pluralidad y garantías laborales en RTVC. La información pública no puede seguir siendo un botín político ni un instrumento de censura gubernamental. Es momento de devolverle a RTVC su verdadera razón de ser: un medio independiente, plural y comprometido con el derecho de los colombianos a estar informados.





