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enero 21, 2026Pagos irregulares, títulos falsos y un ascenso político: La ruta de Juliana Guerrero
La controversia sobre los títulos académicos de Juliana Guerrero, funcionaria cercana al presidente Gustavo Petro, se intensifica tras la revelación de nuevos documentos que podrían confirmar pagos irregulares a la Fundación Universitaria San José. Según registros tributarios a los que tuvo acceso la congresista Jennifer Pedraza, Guerrero realizó tres pagos a la institución después de la supuesta fecha de graduación, un hecho que desafía cualquier lógica académica y administrativa.
El caso plantea preguntas serias sobre transparencia y meritocracia en Colombia. La joven funcionaria, que estuvo a punto de asumir el viceministerio de Juventudes, figura como beneficiaria de pagos que podrían haber buscado “legalizar” títulos ya expedidos, un mecanismo que Pedraza describe como “sin precedentes”. La congresista aseguró que estos movimientos son consistentes con un patrón más amplio de irregularidades dentro de la institución educativa, lo que, de confirmarse, constituiría un delito de documentación falsa y fraude académico.
A pesar de la gravedad de la situación, Guerrero continúa ocupando cargos de alta responsabilidad en el Gobierno y la Universidad Popular del Cesar, mientras la Fundación San José no enfrenta sanciones claras, lo que despierta sospechas sobre la existencia de protecciones políticas. Pedraza señaló que la cercanía de Guerrero con figuras como Armando Benedetti y el propio presidente Petro habría facilitado su ascenso, en contraste con ciudadanos que cumplen los procesos formales y se endeudan para acceder a un título legítimo.
La situación no solo evidencia un posible abuso de poder y favoritismo político, sino que también refleja un doble estándar en la aplicación de la ley académica y administrativa. Mientras algunos enfrentan estrictos controles, otros logran acceder a cargos públicos y directivos a través de atajos cuestionables, minando la confianza en las instituciones y generando un profundo malestar social.
Hasta el momento, el Ejecutivo no ha respondido a las solicitudes de intervención y la presión sobre Guerrero y la Fundación San José continúa creciendo, mientras los sectores críticos exigen que la justicia y la transparencia sean prioridad, antes de permitir que este caso siente un precedente peligroso para la administración pública colombiana.





