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Al menos cuatro mujeres denunciaron presuntos hechos de acoso y abuso sexual ocurridos durante la administración del exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, y que comprometerían a figuras clave de su movimiento político, Fuerza Ciudadana. Los testimonios, conocidos a través de una investigación periodística de La FM, describen lo que sería un patrón de uso del poder, encubrimiento institucional y revictimización dentro del entorno político del exmandatario.
Uno de los relatos más graves corresponde al de una mujer que aseguró que, durante un evento oficial, Caicedo le habría insinuado que subiera a su habitación de hotel con el argumento de que, si lo “complacía”, podría escalar más rápido dentro de la Gobernación del Magdalena. La denunciante afirmó que rechazó la propuesta y que, tras ello, su proyección laboral se vio truncada.
“Me quedé como contratista. De doce meses solo pude cobrar cinco o seis. El resto del tiempo trabajé esperando una oportunidad que nunca llegó”, relató la mujer, quien aseguró que la experiencia le dejó profundas afectaciones emocionales y psicológicas.
Según su testimonio, este tipo de insinuaciones se habría presentado en reuniones realizadas en hoteles, donde —según afirma— se normalizaban prácticas de presión sobre mujeres que buscaban cargos o ascensos. “La única forma de acabar con esto es denunciar”, señaló.
La investigación periodística también recoge el caso de otra mujer que trabajó en la Gobernación del Magdalena y que denunció haber sido acosada físicamente por un alto funcionario y asesor cercano al círculo político de Caicedo. La mujer aseguró que los hechos ocurrieron tras su regreso de una licencia de maternidad y que, pese a haber informado a instancias internas como Talento Humano y la Secretaría de Equidad, nunca recibió protección ni respuesta efectiva.
“Mi agresor siguió ascendiendo, como si nada hubiera pasado”, afirmó la denunciante, quien relató episodios de tocamientos sin consentimiento presenciados por compañeros de trabajo que, según dijo, guardaron silencio.
Otro de los testimonios es el de María Alejandra Rojas, quien denunció a Fabián Bolaños, señalado como hombre de confianza de Caicedo, por un presunto abuso sexual ocurrido durante un viaje político a Bogotá. Rojas afirmó que habría sido drogada con fenotiazina para dejarla inconsciente. Según su versión, informó lo ocurrido tanto al movimiento Fuerza Ciudadana como directamente a Caicedo, sin que se adoptaran medidas contra el señalado.
Las mujeres coinciden en señalar la existencia de una lógica de poder dentro del movimiento político, en la que las denuncias no solo eran ignoradas, sino que —en algunos casos— se proponían soluciones que favorecían a los presuntos agresores. Una de las denunciantes aseguró que le ofrecieron grabar un video para simular la salida de su agresor del cargo, a cambio de un ascenso laboral, propuesta que rechazó.
Frente a los señalamientos, Carlos Caicedo respondió a La FM que las denuncias hacen parte de una estrategia política para desestabilizar su campaña, y afirmó que no caerá en “provocaciones” de sus adversarios.
No obstante, tras la publicación de los testimonios, el abogado Julián Quintana presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación contra el exgobernador, solicitando que los hechos sean investigados en sede penal. El jurista sostuvo que los relatos describen un posible patrón de violencia basada en el abuso de poder.
“Utilizar una posición de autoridad para someter a mujeres es una forma de violencia miserable. No puede haber más impunidad”, afirmó Quintana.
Las investigaciones ahora quedan en manos de la Fiscalía, que deberá determinar la veracidad de los hechos y establecer eventuales responsabilidades penales. Mientras tanto, las denunciantes insisten en que hablar fue una decisión difícil, pero necesaria, para romper el silencio y visibilizar prácticas que —según ellas— permanecieron ocultas durante años.





