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marzo 31, 2025Conflicto sin solución: ELN rechaza la paz con Petro, quien aún apuesta a la negociación
La reciente entrevista de los comandantes del ELN con Los Informantes ha dejado claro que la llamada «Paz Total» del gobierno Petro está herida de muerte. Las declaraciones de alias ‘Silvana Guerrero’ y alias ‘Ricardo’ evidencian el fracaso de un proceso que nunca tuvo cimientos sólidos. Mientras el gobierno intentaba construir un diálogo con la guerrilla, esta seguía expandiendo su influencia territorial y económica, al punto de admitir públicamente su presencia en 20 departamentos y su control sobre el narcotráfico a través de cobros por tránsito de droga. ¿Qué paz es posible cuando la contraparte solo gana tiempo para fortalecerse?
Un respaldo político que ahora pesa
Una de las revelaciones más impactantes de la entrevista fue la afirmación del ELN sobre su trabajo político en las elecciones de 2022. «Se ayuda a elegir con el trabajo político que nosotros desarrollamos en el territorio», dijo Guerrero. Aunque el grupo niega haber dado órdenes explícitas, sus palabras insinúan una influencia real en sectores donde la violencia y la intimidación condicionan la participación electoral. Ahora, cuando el mismo ELN da la espalda a Petro y cierra las puertas a la paz, la pregunta es inevitable: ¿a qué costo se dio ese respaldo en 2022?
La respuesta de Petro: una mezcla de reproche y esperanza
El presidente Gustavo Petro no tardó en responder a las declaraciones de los guerrilleros. A través de su cuenta en X, expresó su frustración: “Yo busco la paz que ustedes no entendieron; y creo que no entenderán jamás”. En su mensaje, Petro contrastó los caminos ideológicos que el ELN ha seguido: el de Camilo Torres Restrepo, basado en la lucha social, y el de Pablo Escobar, dominado por la codicia y el narcotráfico. Según el presidente, el grupo optó por la segunda vía, alejándose de cualquier proyecto revolucionario genuino.
Sin embargo, más allá de los señalamientos, Petro dejó abierta una puerta al diálogo: “Sé que entre ustedes, señores del ELN, aún quedan resquicios del pasado, y que hay gente sorprendida por las propias decisiones que ustedes han tomado. Ojalá reaccionen rápido y no se dejen llevar a la violencia eterna”. Un intento desesperado por no enterrar definitivamente un proceso que, en la práctica, ya está muerto.
Un diálogo condenado al fracaso
Desde el inicio de su mandato, Petro apostó por una paz negociada con el ELN. No obstante, este grupo guerrillero, a diferencia de las FARC en su momento, nunca mostró una voluntad real de desmovilización. A lo largo de los meses, los ataques en el Catatumbo, Arauca y Chocó solo aumentaron, demostrando que el poder territorial y económico de la guerrilla es más importante para ellos que cualquier pacto con el Estado.
Además, las duras críticas del ELN hacia los negociadores del gobierno, calificando a Vera Grabe y a Otty Patiño como un “fracaso”, revelan que el proceso estuvo roto desde el principio. No se puede dialogar con una guerrilla que ni siquiera reconoce la legitimidad de sus interlocutores.
¿Qué sigue para Colombia?
El fracaso de la «Paz Total» con el ELN obliga al gobierno a replantear su estrategia de seguridad. Con un grupo guerrillero fortalecido y operando en 20 departamentos, la política de diálogos sin condiciones solo ha servido para que el ELN gane tiempo. Es momento de que el Estado colombiano recupere el control de los territorios, fortalezca su presencia en las zonas afectadas por la violencia y entienda que no todas las guerrillas están dispuestas a dejar las armas.
Mientras el ELN siga viendo la paz como un simple discurso político y Petro continúe aferrado a un diálogo sin garantías, el país seguirá atrapado en un ciclo de violencia donde la única certeza es que los grupos armados ilegales seguirán expandiendo su dominio.
La paz no se logra con discursos ni con falsas expectativas, sino con acciones concretas que le devuelvan el poder al Estado y la tranquilidad a los colombianos.





