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abril 14, 2025“No ha sido neutralizado”: ministro de Defensa confirma que Iván Mordisco sigue prófugo
La noticia sacudió las redes y puso en alerta a las autoridades: ¿había muerto Iván Mordisco? El rumor, que parecía confirmar el fin de uno de los principales jefes de las disidencias de las FARC, pronto se convirtió en una mezcla de incertidumbre y contradicciones. Según fuentes del Ejército Nacional consultadas por Infobae Colombia, “no hay cuerpo” y, por ahora, “esa información no es cierta”.
Alias Iván Mordisco, cuyo nombre real es Néstor Gregorio Vera Fernández, ha sido durante años una figura clave en el conflicto armado del país. Su imagen se ha mantenido como símbolo de la disidencia y la violencia que persiste, a pesar de los múltiples intentos de paz. Esta vez, aunque las fuerzas militares hallaron objetos personales que podrían pertenecerle —incluyendo sus gafas, su fusil y un computador—, no hay pruebas definitivas de su muerte.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, fue claro en la rueda de prensa del 14 de abril: “No ha sido neutralizado”. Sin embargo, destacó avances significativos en las operaciones, como la incautación de armas y la baja de 14 integrantes de su estructura, incluidos dos cabecillas. Estas operaciones, concentradas en las zonas calientes entre Caquetá, Guaviare y Amazonas, han intensificado la presión militar hasta en un 70%.
Más allá de la presencia o ausencia de Mordisco, la estructura de su organización muestra señales claras de fractura interna. La división entre cabecillas, como la de ‘Alonso 40’ y ‘Alonso 45’, refleja un descontento profundo con el liderazgo actual y la creciente vulnerabilidad frente a las acciones de la Fuerza Pública. El distanciamiento de figuras como Ebimelec Eregua Torres (‘Alonso 40’) y otros mandos históricos deja entrever una organización que enfrenta no solo la ofensiva militar, sino una implosión desde sus propias filas.
Los rumores sobre posibles diálogos de paz o sometimiento con el Gobierno comienzan a ganar fuerza. Algunos miembros del Estado Mayor Central, conscientes del cerco que se estrecha, estarían considerando una salida negociada. No obstante, sectores más radicales insisten en mantener la lucha armada, buscando fortalecer sus finanzas y recuperar terreno perdido.
La incertidumbre reina. Mientras no se confirme la muerte de Iván Mordisco, su figura seguirá siendo un fantasma que acecha la paz completa en Colombia. Y aunque el operativo haya sido un golpe táctico, la verdadera pregunta permanece: ¿estamos presenciando el principio del fin de una de las disidencias más peligrosas del país, o solo una nueva maniobra en el ajedrez del conflicto armado?
Por ahora, la cacería continúa.





