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septiembre 16, 2026Verónica Alcocer nunca tuvo cargo en Ecopetrol, pero la petrolera era su feudo: La red que operaba en su nombre
Verónica Alcocer nunca firmó un contrato en Ecopetrol. No aparece en ningún organigrama. Nunca tuvo despacho en la torre. Y, sin embargo, su nombre está en los audios, en los correos, en los testimonios que hoy colaboran con la justicia. Los catalanes operaban a su nombre para conseguir nombramientos y contratos. Su compadre Danilo Romero fue grabado proponiendo direccionar contratos de la petrolera para pagar campañas. Y la esposa de Romero, Carolina Plata —autoproclamada «mejor amiga» de Alcocer—, tiene más de $700 millones en contratos estatales.
La primera dama nunca ocupó una silla en Ecopetrol. Pero la red que actuaba en su nombre sí llenó las vacantes, los contratos y los pasillos de la empresa más grande del país.
Los catalanes: los gestores del poder sin cargo
Jorge Enrique Grau y Xabier Vendrell —los «catalanes»— no eran empleados de Ecopetrol ni del gobierno. Eran, según múltiples fuentes, los gestores que operaban bajo el nombre de Verónica Alcocer para conseguir nombramientos en la empresa y contratos para sus allegados. Grau fue identificado en investigaciones de Armando.info como el nexo entre la primera dama y la estructura que movía puestos en la petrolera. Vendrell, su socio histórico, compartía la misma capacidad de intermediación.
Grau acompañó a Alcocer en su visita oficial a Miraflores en enero de 2023, donde se reunió con Nicolás Maduro y Cilia Flores. Esa presencia no fue casual: Grau era el puente entre los negocios colombianos y venezolanos que se tejerían después.
Danilo Romero: el compadre que se quedó con todo
Danilo Romero Garavito es, desde el colegio La Salle de Bucaramanga (promoción 1986), compadre de Alejandro Caden —»Alex Cadena»—, presidente del oleoducto Cenit. La amistad de décadas se convirtió, en el gobierno Petro, en una máquina de negocios.
El audio de Cenit
En septiembre de 2024, un directivo de Cenit grabó una reunión en el Hotel NH de Bogotá. En la grabación, le proponían «direccionar contratos y mover puestos para pagar compromisos de campaña». Los nombres mencionados: Alexander Cadena y Danilo Romero. El directivo se negó, denunció y tres días después fue despedido. Cadena y Romero negaron todo. Tomás Moreno Comas —hermano de David Moreno, socio de Romero— fue quien lo esperó en el lobby del hotel.
Colven Business & Corp
Registrada en Bogotá el 10 de octubre de 2022, apenas dos meses después de la posesión de Petro. Para el 17 de octubre ya estaba en Caracas reuniéndose con PDVSA y su entonces presidente, Asdrúbal Chávez, y representantes de El Aissami y los militares de Camimpeg. Delcy Rodríguez otorgó dos Contratos de Participación Privada (CPP) para explotar campos en Barinas y Apure, con reservas estimadas de 1.114 millones de barriles —más de la mitad de las reservas probadas de toda Colombia—. Colven Business & Corp tiene un patrimonio negativo de 99 millones de pesos (según cuentas de 2024). Y aun así consiguió contratos billonarios.
Colenergy Group SA (Panamá)
Creada en mayo de 2024, controla el 97% de Colven. Sus fundadores: Gregorio Grau, Diego Martínez (sobrino de Romero) y Velásquez Gamero. La estructura offshore permite que los flujos de dinero de los contratos venezolanos pasen por Panamá antes de llegar a cualquier bolsillo.
Venecol Oil & Gas
Empresa fachada creada por Canacol (Anthony Zaidi firmó la constitución). Tiene un contrato de cuentas en participación con Colven donde Colven recibe el 15% como «partícipe inactivo u oculto». Es decir: sin invertir, sin operar, sin asumir riesgo, Colven recibe una participación por el solo hecho de ser… el compadre del presidente.
Alfonso Camilo Barco: de Colven a Ecopetrol en 12 días
Alfonso Camilo Barco fue representante legal de Colven entre mayo de 2023 y julio de 2024. Doce días después de renunciar a Colven, fue nombrado vicepresidente financiero de Ecopetrol. No incluyó su paso por Colven en la hoja de vida que presentó para su nombramiento. El salto de una empresa con patrimonio negativo a la vicepresidencia financiera de la petrolera más grande del país, sin declarar el conflicto, es la síntesis perfecta de cómo funcionaba la puerta giratoria.
«El bachiller» y «Papá Pitufo»
El desconocido al que apodan «el bachiller» pagó 5.000 millones por nombramientos de vicepresidentes de Ecopetrol, según enunció Ricardo Roa ante la fiscalía “Papá pitufo” intentó introducir.
500 millones a la campaña de Petro por la misma red. Los seudónimos encubren identidades que la justicia aún no revela del todo. Pero los nombres circulan en los pasillos de la unidad anticorrupción y en las redacciones que aún investigan. Lo que sí es público es esto: había plata para comprar puestos en Ecopetrol, y había plata para financiar campañas, y ambas platas pasaban por los mismos pasillos. Coincidencia, dirán. Cambio, dirán otros.
Termomorichal: de regalo a US$42 millones
Termomorichal era un campo que prácticamente se regaló en el gobierno Duque. Costo: cero. Pero bajo la gestión del «cambio», ese mismo contrato pasó a costar US$42 millones. ¿Qué cambió? ¿Qué se le agregó a un campo que no valía nada para que de repente valiera cuarenta y dos millones de dólares? Nadie lo ha explicado. La auditoría forense lo investiga. Pero la pregunta inevitable es: ¿quién se quedó con la diferencia entre cero y cuarenta y dos millones? Porque alguien se la quedó.
Apartamento 901
El apartamento 901 de Ricardo Roa —expresidente de Ecopetrol—, pagado con dinero de la empresa, se convirtió en símbolo de la corrupción interna. Pero el apartamento es apenas la punta del iceberg: lo grave no es que un directivo se haya comprado un apartamento, sino que todo un sistema de contratación, nombramientos y negocios internacionales operaba al servicio de una red que tenía como eje al compadre del presidente.
Nicolás Alcocer y la Lista Clinton
Nicolás Alcocer, familiar de la primera dama, aparece vinculado a la Lista Clinton —el documento que circularía con nombres de personas cercanas al gobierno que tendrían cuentas no declaradas en el exterior—. La conexión Alcocer-Lista Clinton profundiza la sospecha de que la red no solo operaba dentro de Ecopetrol, sino que tenía ramificaciones internacionales con posible lavado de activos.
La auditoría forense: 5 frentes y un nombre que falta
La auditoría forense de Ecopetrol tiene cinco frentes de investigación:
- Gas y paneles solares: contratos sobredimensionados sin justificación técnica.
5.000 millones por nombramientos: El dinero de “El Bachiller” para vicepresidencias
Contratos de mantenimiento: adjudicaciones sin licitación a empresas de la red.
Apartamento 901: uso de recursos de la empresa para beneficio personal de Roa.
Termomorichal: de costo cero a US
Pero, como escribió Sofy Casas en su columna de SEMANA (julio de 2026): «No sirve de nada sacar a tres directivos petristas si el verdadero cerebro se queda campante afuera del radar.» Casas llamó a Henao y a Velásquez a investigar a Danilo Romero, quien «se comporta prácticamente como el dueño de Ecopetrol».
La red de las hermanas Plata
Carolina Plata —esposa de Romero— tiene un contrato de 20 millones de pesos mesuales en el Dapre y más de 700 millones en contratos estatales acumulados. Sus hermanas también figuran con contratos del gobierno. Y el apartamento de la familia, valorado en más de 1.300 millones, fue pagado en efectivo, según reveló el expediente.
¿Quién paga mil trecientos millones en efectivo? Alguien a quien no le conviene que haya rastro, La red Plata-Romero-Alcocer no es una casualidad. Es la arquitectura misma del poder en las sombra. La esposa contrata, la esposa negocia, la amiga coordina, y el compadre preside. Cada peso en su bolsillo. Eso es cambio.
Conclusión
Verónica Alcocer nunca ocupó una silla en Ecopetrol. Pero la silla que nunca ocupó fue suficiente para que su red convirtiera la empresa más importante del país en un feudo personal. Los catalanes gestionaban, el compadre negociaba, las esposas y amigas contrataban, y los nombres cambiaban mientras la estructura permanecía.
Colombia ya vivió cuatro años de un poder que se ejerció desde la sombra de un compadre. Si la auditoría forense no llega hasta el fondo —hasta Romero, hasta Grau, hasta los nombres que faltan—, estarán limpiando la casa sin tocar al dueño invisible.
Que no sean cuatro más.





