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octubre 13, 2026Del relato de Eva Ferrer a los registros de Colven: lo que se puede documentar sobre el círculo de Alcocer y el petróleo venezolano
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Hay escándalos que arrancan con una voz y se sostienen, con el tiempo, en papeles. El de Eva Ferrer empezó como una entrevista explosiva en Semana: la exasesora de Verónica Alcocer habló de dinero en efectivo, de viajes a Venezuela y de testaferros. Pocas semanas después, una investigación conjunta de Armando.Info y La Silla Vacía, basada en registros mercantiles y documentos de Pdvsa, puso sobre la mesa un entramado empresarial en el que reaparecen varios de los nombres que Ferrer mencionó. Conviene separar con cuidado las dos capas: la de la acusación, que sigue sin pruebas, y la de los registros, que sí se pueden verificar. Y conviene también medir lo que esa verificación demuestra y lo que no.
Primera capa: lo que dice Ferrer sobre Carolina Plata y Danilo Romero
Según Ferrer, Carolina Plata, amiga cercana y exasesora de Alcocer, manejaba el dinero de la exprimera dama y movilizaba recursos en efectivo, junto con su esposo, Danilo Romero, empresario del sector de hidrocarburos y compadre de Gustavo Petro. Relata que en viajes a Europa las compras se pagaban con tarjetas de Plata, y que en 2024 Romero fue a la Casa de Nariño a mostrarle a Alcocer el estado de sus cuentas. Afirma además que a Palacio y a la casa de Manel Grau entraban «sacas» de dinero, y que Plata controlaba esos movimientos y los viajes. De ahí su conclusión: ambos serían, en la práctica, una especie de testaferros de la exprimera dama. Ferrer también describe como testaferros a los italianos Enrico Romagnoli y Fabio Mascialino, este último dijo a El Tiempo que su único negocio en Colombia fue un contrato público de 200.000 millones de pesos en Medellín con Grau.
Es información de una sola fuente, que en varios puntos relata lo que otros le contaron y que no aportó documentos. Alcocer ha negado las acusaciones.
Segunda capa: lo que muestran los registros
La investigación de Armando.Info y La Silla Vacía se centra en una empresa, Colven Business & Corp, y arranca con un dato de contexto. Antes de caer ante las exigencias de Washington, Delcy Rodríguez, hoy presidenta encargada de Venezuela, otorgó dos Contratos de Participación Productiva (CPP) a Colven para explotar crudo en los campos de la cuenca Barinas-Apure, muy cerca de Arauca. La figura de los CPP, que amplía las ventajas para los socios privados y rompe el esquema de empresas mixtas con mayoría estatal, quedó legalizada con la reforma a la Ley de Hidrocarburos del 29 de enero. Hasta ese momento, Venezuela había firmado 29 de estos contratos.
Estos son los datos de Colven que reportan los medios:
- Creación y socios. Fue registrada en Bogotá el 10 de octubre de 2022, dos meses después de la posesión de Petro. Danilo Romero fue socio hasta octubre de 2024; entre los accionistas y directivos siguen su sobrino, Diego Martínez Plata, y el empresario venezolano Jesús José Rafael Velásquez Gamero, quien integró la junta de otra empresa de Romero, Energías & Combustibles. El representante legal, Hernando Villamizar Pinto, aparece también en otras sociedades de Romero.
- La conexión con los Grau. Una sociedad panameña, Colenergy Group S.A., creada en mayo de 2024, controla desde agosto de ese año el 97 % de Colven. Gregorio Grau Pujadas, hermano de Manel Grau, ha rotado como directivo junto a Martínez Plata y Velásquez Gamero. Manel Grau es el catalán nacionalizado de forma exprés en noviembre de 2022 y quien acompañó a Alcocer en su visita oficial a Venezuela en enero de 2023 y fue visto con ella en Suecia en noviembre pasado.
- Un negocio sin músculo financiero aparente. Colven no mostraba trayectoria petrolera ni empresarial reseñable. En 2024, dos años después de su creación, reportó en Colombia un patrimonio negativo de 99 millones de pesos y pérdidas de 199 millones, cifras muy lejanas de lo que exige operar campos petroleros.
- Un negocio atractivo. Según Pdvsa, las reservas probadas de la cuenca Barinas-Apure suman 1.114 millones de barriles, algo más de la mitad de las reservas de Colombia, estimadas en 2.035 millones. Los documentos muestran que en diciembre pasado Colven produjo 5.100 barriles diarios en Apure y 8.100 en Barinas. Un empresario venezolano consultado calcula que podría llegar a 50.000 con poca inversión. El área queda a pocos kilómetros de Caño Limón, y el principal riesgo, según una fuente, es la presencia del ELN.
- Un giro de directivos. En noviembre de 2025, Colenergy cambió su directiva y todos los nombres del entorno de Petro desaparecieron de los cargos.
El hilo que llega a Ecopetrol
La investigación encuentra otra conexión. El abogado Alfonso Camilo Barco Muñoz fue socio minoritario y representante legal de Colven entre mayo de 2023 y julio de 2024. El 8 de agosto de 2024 presentó su renuncia y doce días después fue nombrado vicepresidente corporativo de Finanzas y Valor Sostenible de Ecopetrol, presidida entonces por Ricardo Roa, gerente de la campaña de Petro y hoy investigado por la Fiscalía. Su paso por Colven no aparece en el perfil de su nombramiento.
Lo que dicen los señalados
- Danilo Romero dice que fue accionista inicial, que decidió retirarse en abril de 2024 y que desde octubre de ese año no tiene relación accionaria ni interés comercial en Colven. Explica que, ante el levantamiento temporal de sanciones en 2023, se decidió abrir una sucursal en Venezuela, que no se implementó mientras él estuvo, y que desconoce lo ocurrido después. De Velásquez Gamero dice que lo conoce como jurista experto en estructuración societaria para proyectos de hidrocarburos.
- Camilo Barco afirma que llegó a Ecopetrol tras un proceso competitivo de más de tres meses con una firma internacional de cazatalentos, que sus relaciones con Colven fueron expuestas y que ser representante legal no constituye una experiencia laboral. Dice conocer a Romero desde la infancia y no tener vínculo actual con él. Romero negó haber influido en ese nombramiento.
- Colven y Velásquez Gamero no respondieron a los medios.
Petro y el negocio: una coincidencia que exige explicaciones
Aquí conviene ser preciso con lo que está documentado. Danilo Romero y Petro tienen una amistad de décadas: según los reportes de La Silla Vacía, Romero pagó el viaje de Petro a Florencia para celebrar su victoria de 2022, y las dos familias son compadres cruzados, pues Romero y su esposa son padrinos de la hija menor de Petro y Petro y su esposa lo son de un hijo de Romero. Cuando Petro llegó a la Presidencia, Romero sonó como opción para puestos ministeriales; varios de sus familiares han recibido cargos y contratos estatales, y él mismo ha aparecido en denuncias por negocios relacionados con el Grupo Ecopetrol.
Colven se registró dos meses después de la posesión de Petro. En noviembre de 2023, cuando Romero aún era socio y las relaciones con Venezuela se habían restablecido tras la ruptura de 2019 a 2022, la empresa autorizó abrir sucursales en ese país. Petro, por su parte, ha insistido en la conveniencia de importar gas venezolano, una política que se ha defendido en nombre del abastecimiento energético. El 30 de enero, el ministro de Minas, Edwin Palma, fue más lejos y propuso que empresas colombianas participen en la exploración, producción y transporte de crudo en Venezuela. Para entonces, Colven, vinculada por sus socios al círculo íntimo del presidente, ya tenía los contratos.
Que una política pública y un negocio privado coincidan no prueba que uno haya sido diseñado para beneficiar al otro. Una política de Estado puede tener razones propias, y nada de lo publicado muestra que Petro supiera de Colven, la hubiera impulsado o se beneficiara de ella. Romero afirma, además, que se retiró de la empresa antes de que se otorgaran los CPP. Pero cuando la empresa de un compadre del presidente aparece con contratos petroleros en el país donde el propio presidente promueve negocios, el estándar de transparencia tiene que ser más alto, no más bajo. Esa es la razón por la que la coincidencia merece explicaciones.
Maduro y la conexión venezolana: lo que se sabe
La historia tiene otro protagonista que no se puede omitir. Los CPP de Colven los otorgó Delcy Rodríguez cuando era ministra de Petróleo, antes de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero. Hasta el año pasado esos contratos se repartían casi en secreto bajo el amparo de la Ley Antibloqueo; la reforma a la Ley de Hidrocarburos del 29 de enero los sacó de la sombra y los convirtió en la figura contractual de Pdvsa. Hoy Rodríguez es presidenta encargada y Maduro permanece detenido en Nueva York, acusado de narcotráfico.
Los registros y las fuentes consultadas por Armando.Info y La Silla Vacía dibujan varios puntos de contacto con el entorno de Maduro:
- Velásquez Gamero. El empresario venezolano que figura entre los directivos de Colven y que integró la junta de otra empresa de Romero tiene, según el Registro Nacional de Contratistas, al menos tres empresas en Venezuela, una de las cuales proveyó catering a Pdvsa. Fuentes del negocio petrolero venezolano lo relacionan con Maduro y con Luis Alberto Salas Argüello, un venezolano de 72 años que trabajó en la Asamblea Nacional hasta 2006, cuando Maduro era diputado, y que en 2022 fue clave en el acercamiento entre Petro y Maduro, según reseñó El País. Romero lo describe solo como un jurista experto en estructuración societaria. Es información de fuentes anónimas y no está confirmada.
- El círculo de los catalanes. Manel Grau acompañó a Alcocer en su visita oficial a Venezuela en enero de 2023, y su hermano Gregorio fue directivo de la sociedad que controla Colven. Según La Silla Vacía, dos meses después de la elección de Petro, dos de los amigos más cercanos de la pareja presidencial, entre ellos Grau, buscaban negocios petroleros con el chavismo.
- Los otros beneficiarios de los CPP. El abanico incluye al magnate estadounidense Harry Sargeant III, amigo de Donald Trump y a quien Maduro llamaba «abuelo»; a empresarios ecuatorianos cercanos a exfuncionarios de Rafael Correa; y a sociedades manejadas por Alex Saab Morán y Ramón Carretero Napolitano, ambos sancionados por el Tesoro de Estados Unidos. Saab, hoy colaborador de la justicia estadounidense tras declararse culpable de lavado de dinero, podría aportar información sobre las redes de contratación del chavismo, aunque eso es una posibilidad, no un hecho.
Hay también una pieza de cronología que conviene dejar a la vista. El cambio de directiva de Colenergy, en el que desaparecieron todos los nombres cercanos a Petro, ocurrió en noviembre de 2025, antes de la captura de Maduro y antes de la reforma que legalizó los CPP. Por sí solo no dice nada sobre intenciones, pero sí sobre el momento.
Los límites son los mismos. Estar en la órbita del chavismo no es una prueba de ilegalidad: en la lista de beneficiarios hay figuras de todos los espectros, y el propio Gobierno de Estados Unidos va levantando progresivamente las sanciones al petróleo venezolano, lo que vuelve viable lo que antes era un riesgo. No hay evidencia de que Maduro o su gobierno hayan favorecido a Colven por orden o pedido de Petro. Lo que existe es una red de relaciones personales, empresariales y políticas entre Bogotá y Caracas, y la obligación de preguntar si esas relaciones influyeron en quién recibió qué.
Qué está establecido y qué no
Documentado por los registros y por Pdvsa: que Colven existe; que Romero fue socio hasta octubre de 2024; que el 97 % pertenece a Colenergy; que Gregorio Grau, hermano de Manel Grau, figuró entre los directivos; que Colven obtuvo dos CPP; que su situación financiera era frágil; y que un exsocio minoritario y representante legal terminó en una vicepresidencia de Ecopetrol.
No establecido: que haya existido testaferrismo; que los contratos fueran un pago de favores; que dinero de la exprimera dama haya pasado por esas estructuras; que el nombramiento de Barco haya respondido a influencia de Romero; que las «sacas de dinero» de Ferrer hayan existido. Tampoco que Petro conociera estos negocios. Romero declaró haberse retirado antes de la entrega de los CPP, lo cual, de ser cierto, debilitaría cualquier hipótesis que lo conecte directamente con ellos.
Las preguntas que tienen que responder las autoridades
Sin acusar a nadie, la Fiscalía y los organismos de control tienen frente a sí preguntas concretas. ¿Quién financió una empresa con patrimonio negativo para competir por campos petroleros? ¿Qué papel cumplió Colenergy y quiénes son sus beneficiarios finales? ¿Qué explica que los nombres cercanos a Petro desaparecieran de la directiva en noviembre de 2025? ¿Se declaró el conflicto de intereses de Barco al pasar a Ecopetrol? ¿Existe alguna relación entre los CPP y las gestiones que Grau y Alcocer adelantaron en Venezuela desde enero de 2023? ¿Qué papel tuvo Velásquez Gamero y qué vínculos reales mantiene con el entorno de Maduro? ¿Declaró el Gobierno colombiano algún conflicto de intereses cuando impulsó negocios en Venezuela mientras un compadre del presidente buscaba contratos allí? ¿Y qué puede aportar la cooperación de Alex Saab sobre cómo se repartieron los CPP?
Ferrer prendió el ventilador, y de ahí salió un relato difícil de comprobar. Armando.Info y La Silla Vacía aportaron algo distinto: papeles que se pueden contrastar. Lo que viene es el trabajo menos vistoso y más importante, el de los fiscales y contralores, que consiste en saber si esos papeles describen un negocio legítimo con malas compañías o algo bastante peor. Mientras tanto, a los lectores les corresponde la cautela de no condenar por cercanía y la exigencia de que nadie se esconda detrás de ella.





