
¿Cambio o relevo? El SENA Valle revela la verdadera cara del petrismo en el suroccidente
junio 11, 2026Las urnas ya hablan: De la Espriella le está ganando la batalla que Cepeda creía tener ganada
Las encuestas mienten. Eso dicen quienes van perdiendo. Pero cuando la misma firma, con la misma metodología, arroja tres mediciones consecutivas apuntando en la misma dirección, ya no es una encuesta. Es una tendencia. Y las tendencias, en política, son casi siempre irreversibles a diez días de una elección.
AtlasIntel acaba de publicar su más reciente medición y el mensaje es inequívoco: Abelardo De la Espriella saca 8 puntos de ventaja a Iván Cepeda. 52,6 % contra 44,8 %. Y lo más importante no es el número de hoy, sino la trayectoria: el abogado penalista pasó del 50 % el 21 de mayo, al 50,3 % el 2 de junio, y ahora al 52,6 %. Tres saltos consecutivos hacia arriba. Cepeda, en cambio, creció apenas del 41,3 % al 44,8 %, un avance que, dentro del margen de error, casi no existe.
El mito del «candidato de los pobres» se derrumba
Aquí viene la parte que más duele para el Pacto Histórico, porque destruye uno de sus argumentos más repetidos: que Cepeda es el candidato de los más humildes, el heredero natural del voto popular que llevó a Petro al poder.
Los números dicen otra cosa.
En la franja de ingresos más baja —hogares con menos de 750.000 pesos mensuales— De la Espriella obtiene el 54,8 % frente al 44,8 % de Cepeda. Es decir, «El Tigre» le gana en el segmento que su rival lleva meses cortejando. Ese es el dato más revelador de toda la encuesta, y también el más incómodo para quienes creyeron que la narrativa de la pobreza era patrimonio exclusivo de la izquierda.
¿Qué explica esto? Varias cosas. Primero, que los colombianos de menores ingresos llevan cuatro años viviendo la promesa incumplida del cambio. Prometieron prosperidad y llegó la inflación. Prometieron empleo y llegó el estancamiento. Prometieron un país más justo y llegaron los escándalos. Ese electorado no es ideológico: es pragmático. Y el pragmatismo hoy apunta hacia De la Espriella.
Una geografía que no miente
El mapa regional también cuenta una historia contundente. De la Espriella lidera en el Caribe con 56 %, en la región Central —Antioquia y Eje Cafetero— con un aplastante 58,9 %, y hasta en la Amazonía y la Orinoquía con 50,5 %. Cepeda solo retiene con claridad la región Pacífica con 53,1 % y mantiene ventaja en Bogotá con 49,9 %, aunque allí De la Espriella ya le recortó distancia hasta el 44,6 %.
Bogotá sigue siendo el bastión del Pacto Histórico. Pero una elección presidencial no se gana solo en la capital. Se gana en Barranquilla, en Medellín, en Pereira, en Villavicencio. Y en todas esas ciudades, De la Espriella va adelante.
Las mujeres decidieron
Uno de los datos más significativos, y menos comentados, es el voto femenino. De la Espriella obtiene el 59,5 % de respaldo entre las mujeres. Cepeda, en cambio, lidera entre los hombres con 51,3 %. En Colombia, las mujeres votan más que los hombres. Siempre. Eso, en términos electorales, es una ventaja estructural que difícilmente se revierte en diez días.
¿Por qué las mujeres prefieren a De la Espriella? La respuesta puede estar en el tono. En la percepción de orden frente al caos. En el hartazgo con una retórica de confrontación permanente que el gobierno Petro ha convertido en su marca registrada, y que Cepeda hereda sin poder sacudírsela.
Lo que los números no dicen, pero la política sí
Una encuesta mide intención. No captura el entusiasmo, la rabia, ni la determinación de ir a votar bajo la lluvia. Y en ese terreno intangible, Cepeda tiene un problema adicional: cada tropiezo de su campaña —y ha habido varios en estas semanas— le enfría a sus propios electores.
El mensaje de «si no te gusta Colombia, vete del país» no movilizó a nadie nuevo. El choque con Jota Pe Hernández en el Senado generó ruido, pero no votos. La sombra del gobierno Petro es demasiado pesada para un candidato que necesitaría distanciarse de ella y no puede, porque su base electoral es exactamente la misma.
De la Espriella, mientras tanto, sigue construyendo. Región por región. Segmento por segmento. Con la paciencia de quien sabe que el tiempo corre a su favor.
Diez días para la historia
El 21 de junio se acerca. Y las tres mediciones de AtlasIntel cuentan la misma historia con creciente claridad: Colombia está a punto de darle la espalda al proyecto político que gobernó estos cuatro años y de apostarle a una alternativa que, hace apenas unas semanas, pocos veían venir.
Si la tendencia se sostiene —y todo indica que sí— Abelardo De la Espriella será el próximo presidente de Colombia. No porque sea perfecto. No porque tenga todas las respuestas. Sino porque en política, como en la vida, a veces basta con ser la mejor opción disponible en el momento justo.
Y ese momento, según las encuestas, es ahora.





